DEFINICIÓN INSTITUCIONAL
I. 1. Quiénes somos
Somos instituciones educativas pertenecientes a la Provincia Franciscana San Miguel de la Orden de los Hermanos Menores, fundada por San Francisco de Asís; insertas en el proyecto evangelizador de la Iglesia Católica.
La Provincia Franciscana San Miguel en su misión evangelizadora ofreció una propuesta educativa, contribuyendo así, a la configuración de una identidad nacional.
Las características de esta acción evangelizadora están dadas por:
- Responder a los lineamientos que la Iglesia Católica propone para sus instituciones educativas, como así también al perfil educativo institucional propuesto por la Provincia Franciscana San Miguel.
- Estar dentro del marco legal de la Ley de Educación Nacional 26206, conforme a la legislación vigente en cada Estado provincial.
- Ser escuelas públicas y de iniciativa y gestión privada. Dentro del pluralismo escolar, establecido por la Ley Nacional, y haciendo uso de la libertad de enseñanza, ellas ofrecen un proyecto educativo cristiano.
- Ser un proyecto gestionado entre religiosos y laicos desde el carisma franciscano en misión compartida.
I. 2. Nuestra Espiritualidad
Nuestro proyecto educativo se enmarca en la espiritualidad de San Francisco de Asís y en la tradición de la Orden Franciscana, cuyas notas fundamentales son:
- Integración: Francisco realiza el proyecto de Dios dialogando e integrando lo diverso, lo distinto, lo que la sociedad divide y margina.
- Universalidad: Francisco trasciende las fronteras de su propia cultura y habla hoy día universalmente, desde "El Espíritu de Asís".
- Fraternidad: Francisco descubrió a los otros como un Don de Dios. Por eso la fraternidad es el lugar del encuentro con Dios y con los hermanos, el lugar de la vivencia de la caridad. Desde aquí las relaciones asimétricas dentro de la institución son vividas como servicio y comunión.
- Eclesialidad: Francisco se ubica en la Iglesia desapropiado de poder, y en una actitud de continua conversión. Desde allí cumple su vocación de "reparar la Iglesia".
- Minoridad: es la aceptación humilde y esperanzada del proyecto que Dios nos va presentando en la historia. De la minoridad nace el ser pacíficos y humildes, sometidos a toda creatura y la opción por los más pobres de la sociedad.
I. 3. Nuestra visión del Hombre
- El hombre es un ser histórico, que busca impregnar su realidad del llamado o invitación a la trascendencia.
- En su historia se realiza junto a otros, y por ende, construyendo la sociedad en la justicia y la solidaridad.
- Como persona en Cristo posee una vocación y misión que debe descubrir y plasmar desde su condición de libertad, amor y conocimiento.
- Es descubridor y mediador de los valores que van conformando su cultura.
- Su proyecto de vida personal se configura integrando todas sus pontencialidades.
I. 4. Nuestra visión del mundo
- Comprendemos el mundo en que vivimos como un cosmos lleno de sentido, que se nos presenta como un don y una tarea. El don nos llama al respeto y la tarea se centra en hacer de este cosmos una realidad cada vez más humana.
- Este mundo es casa y morada del hombre; es querido y amado por Dios, por eso debe ser contemplado como ámbito de encuentro con el Creador.
- Este mundo es el sitio común que estamos llamados a habitar como hermanos, y por eso también a valorar y respetar los equilibrios ecológicos por consideración a Dios y al hombre, sobre todo cuando actuamos sobre él con la técnica y la ciencia.
I. 5. Nuestra visión de la educación
- La educación está al servicio de la realización de la vocación integral del hombre.
- Ayuda a realizar un proyecto de vida desde un horizonte de valores evangélicos.
- Es proceso de diálogo y de integración, en cuanto relación educativa y en cuanto al horizonte de realización de la persona.
- Abre a la persona a un ámbito de aprendizaje del servicio y de la inserción en lo social y lo político.
- La institución educativa es un medio para que la persona desarrolle desde sí misma sus potencialidades.